martes, 11 de mayo de 2010

ANTICUERPOS

Por Erick Espino
Una teoría es tan Buena como funcional sea y es funcional en la medida en que explica los datos observados y produzca material Nuevo que se comprobara que de hecho existe.

HECHOS
La evolución máxima de la humanidad es la unidad que la hace fuerte como ser gregario. Parece posible que la supervivencia del grupo. Importa más que la de uno, y los avances se cuantifiquen por cambios sociales, por la interconectividad del ser con todos los demás seres, el individuo por la supervivencia del individuo mismo agolpa unánime en un mismo ser que abarca sus medio de subsistencia entiéndase como toda entidad y energía que ayuda a la supervivencia. Todos camino en realidad es un solo y conduce a la supervivencia.
Para ésta no existe el tiempo, que es una variable innecesaria pues todo está conectado; todos están en conceptos como pasado, presente y futuro en el sentido de que el presente puede ser la suma resultante del pasado y el futuro puede ser el producto del pasado y del presente por esta interconectividad, la supervivencia deja de ser un concepto y pasa a ser un hecho.
El animal más peligroso del mundo es el hombre, él puede esclavizar y viajar a cualquier otra como de vida (y lo hace), depreda y aniquila cualquier forma de vida que compita o se interponga en su camino hacia la “supervivencia”.
Una mujer embarazada llega al médico con 42 grados de temperatura, el doctor dada la gravedad de su estado le receta los medicamentos pertinentes, pero ella no se los toma, solo porque le parece muy trabajoso el ir a comprarlo. Ella tiene los recursos, el dinero y el tiempo, pero cree que si lo ignora con el tiempo pasará, si usted piensa que pretendo comparar a la raza humana con ésta mujer está, ella por lo menos fue al doctor.
Al comparar a la raza humana con el virus que provoca su fiebre, se compara con un bacilo de peste que ataca a los organismos huéspedes con un apetito voraz, que los destruye por completo. Que le ocasiona la muerte es un hecho, que el acuerdo relativo a la realidad colectiva que nos llevaría a comprar la medicina no existe. El ente colectivo no es capaz de tomar la decisión (por estúpido que parezca NO tomar la medicina). Por lo tanto somos como el virus más artero y estúpido que no piensa que al morir su organismo huésped, el también muere.

DE LA CUESTIÓN
¿El mismo ímpetu del ser humano por sobrevivir terminará aniquilándolo a él y a todos su organismo huésped (Planeta)?
Las personas de ciencia más grandes se preguntan si el despertar de la tecnología nos llevará a otros pioneros a ver nuevos estados mentales y físicos y develar lo que aún no sabemos, o nos destruiremos antes de llegar a ese punto (Dejaremos el juego justo cuando inicia a ponerse bueno).
¿Puede despertarse la consciencia colectiva de toda una humanidad? cuando aún no aceptamos el hecho que somos uno mismo y nos dividimos por cuanto se nos ocurre la indiferencia de la mujer la matará.

TEORÍA DE LOS ANTICUERPOS
La consciencia humana está regida por su realidad y a su vez ésta se compone de acuerdos, el acuerdo es la explotación del ambiente para saciar nuestras necesidades. Esto define nuestra realidad.
Para cambiar la realidad debemos reevaluar el acuerdo para caer en la cuenta de lo destructivo, que es esta conducta, la que nos reduce a la categoría de virus.
Como los medios tecnológicos que contamos, podemos innovar pero se necesita voluntad, para usar esta en bien del Planeta, y no como ente destructor. Esta para cambiar la realidad y así llegar a donde nadie ha ido antes, EL FUTURO.
Nuestra esperanza y fe viene de la misma fuente del problema, ese ímpetu por supervivir, el mismo que hoy en esta realidad nos condena, nos puede liberar si cambiamos nuestra realidad (acuerdo) y fabriquemos una nueva, si dejamos de ser efecto y nos convertimos en causa de una nueva realidad. Ser agentes de cambio, los anticuerpos que por un lado resisten para que la enfermedad no nos mate, y por otro logremos cambiar nuestro futuro dotando de consciencia a la colectividad, y así creer en éste ímpetu por vivir.
No está demás señalar y apartar de todo lo anterior que para nosotros se tratara de supervivir eternamente, para que lo hagamos trascendencia en la eternidad.

martes, 27 de abril de 2010

Por una conciencia ecológica

Por Manuel Poroj

Al revisar bibliografías en una vieja colección de la Revista Economía de la USAC del periodo 1970 a 2006, específicamente la #135 de 1998, encontré un ensayo que me llamo la atención. Se hacía referencia a lo que hoy en día ha tomado importancia: el tema ecológico y ambiental en el mundo, y cómo en la sociedad se ha iniciado la formación de grupos ambientalistas quienes plantean demandas concretas en contra de acciones emprendidas por los “gobiernos” en detrimento de los recursos renovables y no renovables, ejemplo de ello: La Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro Brasil y la suscripción del Protocolo de Kyoto sobre el cambio climático(1992), la cumbre de la Tierra en Johannesburgo en Sudáfrica (2002), la XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático y el protocolo de Copenhague (2009), La Cumbre contra el Calentamiento Global en Bolivia (2010), las protestas de las comunidades aledañas en las mineras de San Marcos, en San Juan Sacatepéquez y por la laguna del Tigre en Guatemala durante este ultimo quinquenio. Ante tal situación se observa como irónicamente los oídos sordos de los líderes internacionales y la indeferencia de las autoridades nacionales hacen caso omiso a las consultas populares, de habitantes afectados por la instalación de mineras en el país, ensombreciendo sus demandas.

En el presente y breve ensayo quiero someter a discusión la duda de cómo debe entenderse la Economía ecológica y como debe darse la creación transgeneración de una conciencia ecológica. Y según se presente la oportunidad de apertura al debate seguiré profundizando en el tema con posteriores ensayos.

En dicha revista Alfred Schmidt, (filósofo alemán, 1987) expone que «la problemática ecológica ha llegado a tales dimensiones, que sobrepasa toda discusión meramente académica» y que «el progreso se ha convertido desde hace tiempo en una cuestión de la sobrevivencia humana». Ante tales afirmaciones, comparto de hecho que sí, se ha sobrepasado la teoría existente ya que es un problema latente, implícito y explicito que afecta a todos —en este caso me refiero a todos seres animados e inanimados del planeta— y las generaciones venideras. Sin embargo debe de teorizarse para poder tener una aproximación de cómo las relaciones sociales pasadas y actuales han contribuido al deterioro de los recursos naturales del planeta Tierra, que hasta ahora es el único que da señales de vida. Por aparte el segundo enunciado, nos incita a tomar una postura política e que nos ayude a identificar a qué progresos se refiere, si este ha sido social en temas de género, étnico, etario, transgeneracional o simplemente se hace referencia al aspecto económico y si el beneficio ha sido para todos o solo para algunos.

De entrada el autor hace una crítica a las deficiencias que han presentado los distintos modelos de organización social que han pasado por la historia, en especial al modelo de mercado que presentado frecuentes caídas en su historia—el cual abordaremos en posteriores ensayos—. A estos modelos «se les reprocha el pasar por alto el límite de la tierra, las capacidades de carga de la ecósfera y la escasez de los recursos. Por ello se les hace cómplice de los daños del medio ambiente que se pueden observar en todo el mundo» (Fetscher, 1985 citado por Schmidt, 1998:64). Esta crítica, a consideración del autor, es sostenida si se le concede al desarrollo del conocimiento y la tecnología un “factor de configuración” de la historia, criterio esgrimido principalmente en las sociedad de inicios de siglo XX que en sus albores fueron satanizadas y en la actualidad son consideradas “caducas” y “rígidas con la libertad”. Empero, iniciadores de dicha propuesta de organización social plantearon dentro de sus primeras críticas al modelo actual: una critica ecológica. En la que plasmaban que «las intromisiones humanas puede dañar sensiblemente el equilibrio natural», e inclusive fue problema planteado antes que el biólogo Ernest Haeckel, quien introdujo por primera vez el término ecología al debate científico. Estas críticas no han sido tomadas dentro del análisis teórico y practico del problema ambienta actual.

Durante su desarrollo teórico y crítico, se discute sobre la creación de la conciencia ecológica, que es concebida como la apropiación —y en este caso diría empoderamiento—, del conocimiento científico y de los avances tecnológicos de la sociedad actual para hacerlas corresponder a unas relaciones sociales acordes con el ecosistema, en donde el cuidado de este último prime y sea en beneficio de la mayoría que en él coexisten. Pero, ¿cómo lograr este beneficio?, ante tal cuestión se lanza de manera burda y general una respuesta tentadora, la cual rezaría: de que el ser humano podría dar un viraje a la perilla que aumenta el flujo de la polución en los vientos, aguas, mares y encerrar la depredación de los bosques y las especies, así como engrillar el desgaste y mal uso de los recursos naturales con la apropiación de una conciencia ecológica y ambiental coherente a la naturaleza y la sociedad. Entonces, ¿cómo crear una Conciencia ecológica y ambiental? ¡¡¡Pues, esa es la tarea que nos hemos planteado en Manos Verdes!!!