miércoles, 30 de septiembre de 2015

Conciencia Ecológica

La destrucción de vida a las especies

Manuel Poroj 

Es que el problema estriba en que la sociedad humana está acabando con las especies, con su especie y con ello arrastramos todo lo que contiene ese pequeño concepto de cuatro letras en el planeta a la que llamamos: vida. Y repito a Chomsky:

“la especie humana ha desarrollado la capacidad de hacer precisamente esto;… con su ataque contra el ambiente que sustenta la vida, contra la diversidad de organismos más complejos y con, frío y deliberado salvajismo, también contra sus semejantes.”

Tenemos por ejemplo la extinción de la especies, la cual puede observarse a través de la pérdida de hábitat para que se desarrolle la población, la cual puede ser afectada por la conversión del uso del suelo debido a la deforestación que tiende a ser la principal amenaza contra la diversidad. Por lo que la estimación de la pérdida del hábitat es un indicador para estimar la pérdida de población de la especies.

Por ejemplo para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se encuentran en peligro de extinción más de 5 mil especies en el mundo. Asimismo señala que se necesitan una protección inmediata al menos del 25 % de los anfibios y mamíferos, el 11% de las aves, el 20% de los reptiles y el 34% de los peces, además de centenares de especies de invertebrados. Mientras que científicos de la Universidad de Oxford indican que muchas especies amenazadas podrían salvarse con sólo una inversión del doble de lo que costó la misión Pathfinder a Marte de la NASA. Entonces, ¿es necesario invertir en buscar un nuevo mundo y habitarlo o acabar con las especies? Si lo vemos por motivos de costos, lógicamente la sugerencia sería: realizar en un viaje a la constelación de Cygnus y colonicemos y destruyamos el hábitat de las especies de Kepler-186f, si las hubiera.


Conciencia Ecológica

Manuel Poroj

El Planeta no es único y su tiempo de vida es finito

Y claro, pese a que el planeta tiene un tiempo de vida este no depende de la actividad humana, depende a aspectos físicos.

La vida del Planeta depende del ciclo de vida del Sol. El planeta Tierra tiene una vida estimada, calculada desde el año 2000, de 500 millones de años, sin embargo, se estima que este puede ser de más 2,300 millones de años si se elimina el nitrógeno de la atmosfera. Entonces podemos decir en términos estrictos que el planeta tendrá una vida más larga que la propia especie humana. Y aun así, si la especie humana exterminara la vida en el planeta este existiría en el universo.     

Por virtudes del complejo Universo por ahora podemos decir que el planeta Tierra no es único. Recientes estudios del Centro de Investigación Ames de la NASA[1] y en especial del astrónomo Thomas Barclay explican que la Tierra tiene una prima, una estrella llamada Kepler-186f. Que en opinión de Barclay: "Este planeta está en la zona habitable, pero eso no significa que sea habitable". Sin embargo, es imperante saber que dicho Planeta se encuentra a unos 500 años luz en la constelación de Cygnus y se supone que la estrella se encuentra a una distancia correcta para que el agua sea liquida, pero no se sabe científicamente que exista dicho sustancia en su superficie. Por ello, subraya Barclay: "Es un enorme desafío hallar (planetas) análogos a la Tierra", porque la "mayoría de los candidatos no resultan serlo.”[2] ¡Bueno, hay una esperanza por lo menos para salvarnos! ¿Pero que le ocurrirá a las demás especies que cohabitan con nosotros y reciben los efectos de nuestras decisiones sociales?




[1] En Moffett Field, California
[2] Veáse: http://mexico.cnn.com/tecnologia/2014/04/17/cientificos-hallan-planeta-similar-a-la-tierra-y-que-podria-albergar-vida

CONCIENCIA ECOLÓGICA

Manuel Poroj

La supervivencia de las especies

El cambio climático no es una cuestión de Planeta, sino de sobrevivencia[1] de especies. Es una cuestión de lo que se entiende por vida en este planeta[2]. El gran problema del cambio climático no se trata de salvar al Planeta, sino de rescatar a las especies que habitan en él. El Planeta es uno solo, sin embargo, este tiene un tiempo de vida indefinido e independiente a la actividad humana y los efectos sociales de la misma en la actividad natural. La muerte del Planeta depende de las fluctuaciones del Universo, la vida y sobrevivencia de las especies dependen de la sociedad y sus acciones sobre la naturaleza.

Ya Noam Chomsky nos indica en su libro Hegemonía y Supervivencia que:

“Hace unos años, Ernst Mayr, uno de los grandes biólogos contemporáneos, público algunas reflexiones sobre las posibilidades de éxito en la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Estimaba que las perspectivas eran muy pobres. Su raciocinio tenía que ver con el valor adaptativo de la que llamamos ‘inteligencia superior’, en el sentido de la organización intelectual propia del hombre. Mayr calculó el número de especies desde el origen de la vida en alrededor de 50 000 millones, de las cuales solo una ‘alcanzó el tipo de inteligencia necesaria para crear una civilización’. Cosa que se dio hace apenas muy poco, tal vez unos 100 000 mil años atrás. La creencia general es que sólo sobrevivió un pequeño grupo reproductor, del que todos nosotros descendemos.

         Mayr planteó que la selección tal vez no propicia la organización intelectual de tipo humano. La historia de la vida en la tierra, escribía, refuta la afirmación de que ‘es mejor ser listo que estúpido’, al menos si se juzga en términos de éxito biológico. Los escarabajos y las bacterias, por ejemplo, son muchísimos más exitosos que los hombres en términos de supervivencia. Asimismo, Mayr hizo la más bien lúgubre observación de que ‘el promedio de vida de una especie es de unos 100 000 años’.

         Ingresamos ahora en un periodo de la historia humana que podría dar respuesta a la pregunta de si es mejor ser listo que estúpido. La perspectiva más esperanzadora está en que la pregunta no tenga respuesta. Si obtiene una respuesta terminante, esa respuesta solo puede ser que los humanos fueron algo así como un ‘error biológico’, habiendo utilizado sus 100 000 años asignados para aniquilarse entre ellos y de paso acabar con todo lo demás.

Sin duda alguna, la especie humana ha desarrollado la capacidad de hacer precisamente esto; y un hipotético observador extraterrestre bien podría concluir  que los humanos han dado prueba de esta capacidad a lo largo de la historia, de manera dramática en los últimos cien años, con su ataque contra el ambiente que sustenta la vida, contra la diversidad de organismos más complejos y con un frío y deliberado salvajismo, también contra sus semejantes.”





[1] Dicho de una persona: Vivir después de la muerte de otra o después de un determinado suceso. Vivir con escasos medios o en condiciones adversas.
[2] Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee.