jueves, 8 de octubre de 2015

Conciencia Ecológica

La importancia de la conciencia ecológica

Manuel Poroj 

La creación de la conciencia ecológica, es concebida como la apropiación —y en este caso diría empoderamiento—, del conocimiento científico y de los avances tecnológicos de la sociedad actual para hacerlas corresponder a unas relaciones sociales acordes con el ecosistema, en donde el cuidado de este último prime y sea en beneficio de la mayoría que en él coexisten. Pero, ¿cómo lograr este beneficio?, ante tal cuestión se lanza de manera burda y general una respuesta tentadora, la cual rezaría: de que el ser humano podría dar un viraje a la perilla que aumenta el flujo de la polución en los vientos, aguas, mares y encerrar la depredación de los bosques y las especies, así como engrillar el desgaste y mal uso de los recursos naturales con la apropiación de una conciencia ecológica coherente a la naturaleza y la sociedad. Entonces, ¿cómo crear una Conciencia ecológica y ambiental? ¡¡¡Pues, esa es la tarea que nos hemos planteado en Manos Verdes!!!

Los elementos constitutivos son el empoderamiento de los conocimientos científicos y el desarrollo tecnológico de las actuales relaciones sociales, que en primera instancia deberían ser consecuentes y correspondientes al ecosistema. El conocimiento científico y tecnológico presente es superior a las sociedades antiguas y medievales. Este avance, no obstante, ha representado el desequilibrio y la enajenación del ecosistema, subordinado a la particularidad de intereses gananciales. En donde la naturaleza «deja de reconocerse» como el hogar en el que se convive y proporciona fuerzas para mantener la supervivencia de los elementos que en ella subsisten. Contexto que se corrompen a la lógica expuesta supra: conocimiento y desarrollo tecnológico correspondiente al devenir histórico de la naturaleza, es decir un naturalismo histórico.

Por ejemplo los conocimientos de las ciencias naturales como el avance de la física en la mecánica clásica, electromagnética, termodinámica y mecánica estática, física quántica y la teórica de la relatividad. Han sido discernimientos que siguen aportando extraordinarios progresos al ser humano y han significado beneficios en el combate de problemas sociales y un acercamiento para minorizar los fenómenos que la naturaleza ejerce sobre sus relaciones sociales. Todo esto desde una perspectiva antropocéntrica del naturalismo histórico y del desarrollo de I+D (investigación y desarrollo) —perspectiva que se discutirá en futuros ensayos, desde un enfoque más amplio de la emancipación social y de las comunidades autóctonas y originarias—.

Sin embargo, estos discernimientos sobre la naturaleza en su «reconocimiento teórico de sus leyes autónomas» aparecen no solo como una «artimaña a las necesidades humanas» sino que coadyuva a la particularidad bi-relacional aparente: ganar-ganar. Es decir, violentar la naturaleza, y contraponerse a objetivos socio-ambientales, a favor de intereses céntricos, antropocéntricos, egoístas y especistas. Lo anterior no implica subestimar la importancia de las ciencias exactas en la naturaleza y la sociedad, sino de dar respuesta en cierta medida a la pregunta sobre ¿a quién beneficia el desarrollo del conocimiento y de la tecnología?




Es también loable la acción que actualmente la bioquímica ha realizado en las maquinas denominadas células o celdas de combustible. Máquinas para ser utilizados en los vehículos de hidrógeno que usan combustible alternativo de hidrógeno diatómico como su fuente primaria de energía para propulsión. Empero, ¿por qué no se han implementado? La respuesta de un buen economista, por un lado, invocaría los altos costos que su implementación representa a la empresa productora. Por otro, un economista ambiental estimaría el punto óptimo entre costo ambiental y costo económico, y un tercer economista ecológico, optaría por que se utilizara una bicicleta. Pero por qué pensar en el producto y no pensar en la gente que se beneficiaría con su implementación. Tal vez económicamente representa un mayor el beneficio que costo económico, a costa de las pérdidas sociales que puede ser mayor al beneficio empresarial —Clásico, se socializan las perdidas y se privatizan las ganancias—.

¿Serán las altas inversiones de petróleo que tiene de los pies a dicho invento?... mmm, o las actuales inversiones hechas en Latinoamérica y no digamos en Guatemala con el objeto de producir bio-combustible, que tienen como base el consumo de palma africana y alcohol de caña de azúcar. A mi parecer, ¡no lo creo! Algunos opinan sobre las maravillas que traerá consigo la plantación de palma africana y la producción de combustible de azúcar, la que beneficiará a los habitantes de Izabal, que se encuentran cerca del refugio de vida Silvestres Bocas del Polochic ubicado en Ramsar, la región de la Franja Transversal del Norte y Sur del Petén (SAVIA, 2009: 18). Quienes sin tomar en consideración que la plantación de palma africana y la siembre de azúcar, tanto como la zafra, traen consigo altos niveles de polución y deteriora el suelo y el aire. Ya ustedes sabrán las nefastas consecuencias ambientales, económicas y sociales que trajeron consigo el cultivo de algodón y su desaparición dentro de la producción nacional, por no mencionar las políticas.

Otro ejemplo de ello es que actualmente el «cultivo de la palma africana, es reciente en la región… [que] comenzó hace 4 ò 5 años; sin embargo su expansión avanza aceleradamente en zonas vecinas a las áreas protegidas, principalmente en dos puntos de la zona de amortiguamiento que en su totalidad cubren una extensión de 4,635 hectáreas...
     …este cultivo se concibe en una fuerte de amenaza a las áreas protegidas, como es el caso de Las Arenas al Norte de San Román (área protegida ubicada en el Petén), ya que comunidades enteras, han vendido sus parcelas para convertirlas en plantaciones de palma» (Plan maestro […] Petén 2008-2012 citado por SAVIA, 2009:19).

Claro, únicamente daña el medio en donde pobladores por razones de pobreza explotan inmoderadamente sus recursos, esto gracias a la falta de proyectos que ofrezcan el conocimiento y estrategias de una explotación adecuada a los suelos del lugar sin destruir sus componentes naturales y que beneficien el entorno natural y la economía del lugar.

Además, las nuevas plantaciones de palma africana que han sido introducidas, son especies originarias de otros países a las que no se les ha aplicado un estudio de impacto ambiental, antes de ser plantadas en Guatemala, y si los hay deben darlos a conocer. El ambiente y cambio climático han contribuido a que las especies migrantes invadan y aniquilen la flora de nuestras tierras, depredado y afectando al mismo tiempo la fauna (queda de más decir los lagos de Amatitlan, Izabal y Atitlan). Quedando corto este análisis, si se compara con los problemas de seguridad alimentaria y nutricional que durante años afecta a las generaciones guatemaltecas. Pareciera una estrategia cuidadosamente sistematizada el que a falta de información, los lugareños y dueños de parcelas ignoren las grandes consecuencias que trae consigo el introducir incontroladamente especies desconocidas y sin control en su plantación.

En pocas palabras, el conocimiento y la tecnología no se encuentran en manos de todos. Y quienes lo producen ¿son realmente consientes del objetivo de sus aportaciones científicas? Y quienes relativamente no lo tienen ¿Qué deben hacer? Ante tal situación la educación familiar, comunal, formal y popular es importante para el empoderamiento ecológico de la población excluida de dichos conocimientos, y quienes lo tienen de compartir el avance de los mismos. Estos últimos actores, también deben de contrastar sus conocimientos científicos con los saberes populares para corresponder a un sinnúmero de contextos particulares. Contextos y situaciones de la niñez y juventud, mujeres e indígenas, personas excluidos por su preferencia sexual y situación socioeconómica, todos los seres comprometidos o no con la Naturaleza. Pero queda en el tapiz otra discusión: el empoderamiento de los conocimientos y avances tecnológicos no son la única salida de la destrucción ambiental, sino de la eliminación de la enajenación entre humanidad y naturaleza.

Entonces el problema moral se encuentra en la separación entre la naturaleza y el humano, y esa necedad de apropiación privada y mercantilización de la naturaleza. Por ello Manos Verdes plantea la necesidad de crear una Conciencia Ecológica ante la explotación de la Tierra en todas sus direcciones, por el SISTEMA DE ECONOMÍA-MUNDO capitalista con el objeto de reproducirse cualitativa y cuantitativamente. El problema de la separación humana y la naturaleza, estiba en que no se reconoce al ser humano como parte orgánica de ella, ya que el hombre vive de la naturaleza; esto quiere decir que la naturaleza es su cuerpo con el que debe permanecer en un proceso continuo a fin de no perecer. La vida física y espiritual del hombre depende de la naturaleza lo que significa que la naturaleza se relaciona consigo misma.

Es imperante hacer notar que el humano no está en la naturaleza sino que es naturaleza, ya que ésta le ofrece a la humanidad sus medios de vida. En el actual sistema el Planeta Tierra se convierte en propiedad privada con la problemática de quien la tiene y de quien no la tiene, por lo que estos últimos deben entregar su trabajo a quienes son dueños de la naturaleza. Por consiguiente el trabajador convierte a la naturaleza en algo extraño en un mundo ajeno, hostilmente contrapuesto al trabajador. Esta separación es de carácter histórico y es la base del sistema actual.


Sin embargo, la conciencia ecológica no está terminada y debe buscar construir “esa unidad esencial plena del humano con la naturaleza, la verdadera resurrección de la naturaleza, el naturalismo consumado en la humanidad y el humanismo consumado de la naturaleza, cuya responsabilidad de la humanidad es transmitirla mejorada a las futuras generaciones.” Carlos Marx.  

viernes, 2 de octubre de 2015

Conciencia Ecológica

Entonces, acudimos al suicidio de la especie humana por culpa de un sistema social y económico antropocéntrico, egocéntrico, especista y depredador

Manuel Poroj

Por ello nace Manos Verdes, en las reuniones nocturnas en un “restaurante de comida rápida”. Entre discusiones sobre cuestiones de política y sociedad, religión y literatura, entre estudiantes de distintas disciplinas, trabajadores en distintas áreas se discutió sobre la necesidad encausar nuestros esfuerzos en las problemáticas que nos afectan como jóvenes, y en consenso se estableció que el tema ecológico y ambiental son los que nos afectas de forma inmediata. 

De ahí las reuniones para conformar Manos Verdes. La primera discusión era conocer cómo puede abordarse el tema ambiental, y la producción y el consumo fue el factor común de análisis, de ahí dos posturas en contraposición: lo ecológico y lo ambiental.

Las diferencias:

La economía ambiental se diferencia de la economía ecológica en que sus postulados parten de sus propios instrumentos económicos para analizar los problemas ambientales de origen antrópico. Mientras que la Economía Ecológica tienen la ventaja de ser transdisciplinaria ya que debe estudiar los problemas ambientales  derivados de la relación entre ecosistemas naturales y el sistema económico. De ahí de su necesidad de utilizar las ciencias abstractas y naturales, y las ciencias sociales y sus disciplinas para interpretar la problemática ambiental.

Las principales debilidades de la económica ambiental estriban en que:

·      Basa sus análisis de la teóricas neoliberales y keynesianas el cual desde ya establece un marco de análisis cerrado. En este sistema no es posible un proceso económico sin la incorporación de la materiales originados en la naturaleza y que estaría por fuera del diagrama, tampoco un proceso económico que genere desechos. 

·        También, la mayoría de mercancías producidas tienen un precio de mercado: mercancía-dinero, dinero-mercancía. Por ejemplo: si vendemos un mineral no renovable, como el  petróleo, el oro o el hierro, obtendremos un equivalente en dinero, pero con ese equivalente de dinero ¿podremos obtener el mineral si es que hubiera?

·        Y la no corresponsabilidad del nivel de precios y el stock de un producto, como resultado de la oferta y demanda: si los precios aumentan es porque la oferta es menor a la demanda y viceversa. Por ejemplo:

las existencias de un animal silvestre que sea cazado en forma deportiva, como el ciervo. Veremos que a medida que la caza se incrementa, los ejemplares de ciervo disminuyen, con eso la propia caza se vuelve más costosa, es necesario de más tiempo y mayores gastos en desplazamiento para obtener un ejemplar, hasta que llegue un momento, si la caza es mayor al ciclo reproductivo del animal, que los ejemplares disminuyan a un nivel en que la caza resulta demasiado onerosa, y comienza a mermar. Consecuentemente, al disminuir la caza, los animales logran reproducirse más y otra vez recuperan los niveles de existencias anteriores, con lo cual la caza otra vez se abarata y comienza nuevamente el ciclo. La consecuencia es que, en el largo plazo, la relación entre el animal silvestre y el cazador se vuelve equilibrada.

Sin embargo, para la economía ecológica la situación es distinta: Su esquema es abierto (véase esquema):

ya que recibe de fuera tanto energía solar y formas derivadas, como materiales, y al mismo tiempo disipa calor y lanza desperdicios al medio ambiente. Con este complemento la economía ecológica estaría contemplando precisamente las principales causas humanas de la crisis ambiental, esto es, la depredación de la naturaleza a través de la utilización de recursos naturales a un ritmo no recuperable, o la degradación de la naturaleza, lanzando al medio contaminantes a un ritmo incapaz de ser reciclado por los ecosistemas.

Y en el último ejemplo de la economía ambiental la economía ecología responde:
Desde una perspectiva biológica, el hecho de que la caza no extinga al animal no significa que la cantidad de animales que sobrevivan en los momentos de mayor caza contenga un pool genético lo suficientemente variado como para hacer frente a futuras enfermedades o crisis ambientales. De manera que el precio –en este caso el costo de la caza– sólo estaría reflejando la existencia de los individuos, pero nunca su riqueza genética intrínseca. También se podría argumentar que la disminución de los ciervos está asociada al crecimiento o disminución de otros seres vivos que comparten el ecosistema y dependen, sea favorable o desfavorablemente, de los ciervos, los que se verían afectados con resultados inciertos, aun cuando la especie ciervo no se extinga.

Sin embargo estas dos formas de la económica no toma en cuenta el crecimiento ilimitado del capitalismo y la utilización indistinta de sus recursos finitos (como la minería) o renovables (como los árboles), ya que este sistema solamente reconoce los elementos que afectan aquellas mercancías con precios, pero ambas posturas dejan de lado lo político y dejan de preguntarse de donde vienen las externalidades y como introducir los factores físicos en los mercados, la respuesta es simple:


“son las relaciones sociales capitalistas de producción que han relegado a los valores de uso a un segundo plano en relación con los precios, y también son las propias relaciones de producción capitalistas que en su división social del trabajo han separado las decisiones económicas de las políticas basadas en criterios físico-naturales.”



jueves, 1 de octubre de 2015

Conciencia Ecológica

La dependencia de las especies de la sociedad humana

Manuel Poroj 

Lo lamentable de todo lo anterior es que debido a la penetración de la actividad humana para la producción, intercambio y consumo en que el mercado se apropia de la naturaleza, se incurre a la privatización de la naturaleza, ejemplo claro la derogada Ley Monsanto o Ley de protección de obtención de vegetales Decreto 19 -2014. 

O inclusive algo que muchos de nosotros no hemos notado pero que ridiculiza el mal llamado nombre de especie humana, la domesticación animal, o mejor dicho la nueva forma de esclavitud de las especies, por considerarnos superiores a ellas, término conocido como ESPECISMO.

Por ello debemos repensarnos como humanidad para negar el sacrificio de más especies. O como lo expresaría un Nobel en literatura, cuando narra el camino del niño Jesús al sacrificio de su cordero a la sinagoga:

“Entonces Jesús, como si una luz hubiera nacido dentro de él, decidió, contra el respeto y la obediencia, contra la ley de la sinagoga y la palabra de Dios, que este cordero no morirá, que lo que le había sido dado para morir seguirá vivo, y que, habiendo venido a Jerusalén para sacrificar, de Jerusalén partirá más pecador de lo que entró, como si no le bastasen las faltas antiguas, ahora cae en otra más, el día llegará, porque Dios no olvida, en que tendrá que pagar por todas ellas. Durante un momento, el temor del castigo lo hizo dudar, pero la mente, en una rapidísima imagen, le representó la visión aterradora de un mar de sangre infinito, la sangre de los innumerables corderos y otros animales sacrificados desde la creación del hombre, que para eso mismo fue puesta la humanidad en este mundo, para adorar y sacrificar.”

José Saramago, El Evangelio según Jesucristo.

El problema no es comerse la carne de los animales, el problema estriba en la matanza inhumana y cruel de animales por lotes para obtener una ganancia, perdiendo la relación humano-naturaleza lo cual conlleva, a merced de la productividad, su ciclo de vida. Y porque no decir la crianza de animales en condiciones crueles que no solo les provocan dolor y miedo, sino que terminan en nuestros platos de comida vendida en súper mercados y restaurantes de comida rápida, en donde nosotros los “humanos” compramos para saciar nuestros caprichos de consumo. 


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Conciencia Ecológica

La destrucción de vida a las especies

Manuel Poroj 

Es que el problema estriba en que la sociedad humana está acabando con las especies, con su especie y con ello arrastramos todo lo que contiene ese pequeño concepto de cuatro letras en el planeta a la que llamamos: vida. Y repito a Chomsky:

“la especie humana ha desarrollado la capacidad de hacer precisamente esto;… con su ataque contra el ambiente que sustenta la vida, contra la diversidad de organismos más complejos y con, frío y deliberado salvajismo, también contra sus semejantes.”

Tenemos por ejemplo la extinción de la especies, la cual puede observarse a través de la pérdida de hábitat para que se desarrolle la población, la cual puede ser afectada por la conversión del uso del suelo debido a la deforestación que tiende a ser la principal amenaza contra la diversidad. Por lo que la estimación de la pérdida del hábitat es un indicador para estimar la pérdida de población de la especies.

Por ejemplo para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se encuentran en peligro de extinción más de 5 mil especies en el mundo. Asimismo señala que se necesitan una protección inmediata al menos del 25 % de los anfibios y mamíferos, el 11% de las aves, el 20% de los reptiles y el 34% de los peces, además de centenares de especies de invertebrados. Mientras que científicos de la Universidad de Oxford indican que muchas especies amenazadas podrían salvarse con sólo una inversión del doble de lo que costó la misión Pathfinder a Marte de la NASA. Entonces, ¿es necesario invertir en buscar un nuevo mundo y habitarlo o acabar con las especies? Si lo vemos por motivos de costos, lógicamente la sugerencia sería: realizar en un viaje a la constelación de Cygnus y colonicemos y destruyamos el hábitat de las especies de Kepler-186f, si las hubiera.


Conciencia Ecológica

Manuel Poroj

El Planeta no es único y su tiempo de vida es finito

Y claro, pese a que el planeta tiene un tiempo de vida este no depende de la actividad humana, depende a aspectos físicos.

La vida del Planeta depende del ciclo de vida del Sol. El planeta Tierra tiene una vida estimada, calculada desde el año 2000, de 500 millones de años, sin embargo, se estima que este puede ser de más 2,300 millones de años si se elimina el nitrógeno de la atmosfera. Entonces podemos decir en términos estrictos que el planeta tendrá una vida más larga que la propia especie humana. Y aun así, si la especie humana exterminara la vida en el planeta este existiría en el universo.     

Por virtudes del complejo Universo por ahora podemos decir que el planeta Tierra no es único. Recientes estudios del Centro de Investigación Ames de la NASA[1] y en especial del astrónomo Thomas Barclay explican que la Tierra tiene una prima, una estrella llamada Kepler-186f. Que en opinión de Barclay: "Este planeta está en la zona habitable, pero eso no significa que sea habitable". Sin embargo, es imperante saber que dicho Planeta se encuentra a unos 500 años luz en la constelación de Cygnus y se supone que la estrella se encuentra a una distancia correcta para que el agua sea liquida, pero no se sabe científicamente que exista dicho sustancia en su superficie. Por ello, subraya Barclay: "Es un enorme desafío hallar (planetas) análogos a la Tierra", porque la "mayoría de los candidatos no resultan serlo.”[2] ¡Bueno, hay una esperanza por lo menos para salvarnos! ¿Pero que le ocurrirá a las demás especies que cohabitan con nosotros y reciben los efectos de nuestras decisiones sociales?




[1] En Moffett Field, California
[2] Veáse: http://mexico.cnn.com/tecnologia/2014/04/17/cientificos-hallan-planeta-similar-a-la-tierra-y-que-podria-albergar-vida

CONCIENCIA ECOLÓGICA

Manuel Poroj

La supervivencia de las especies

El cambio climático no es una cuestión de Planeta, sino de sobrevivencia[1] de especies. Es una cuestión de lo que se entiende por vida en este planeta[2]. El gran problema del cambio climático no se trata de salvar al Planeta, sino de rescatar a las especies que habitan en él. El Planeta es uno solo, sin embargo, este tiene un tiempo de vida indefinido e independiente a la actividad humana y los efectos sociales de la misma en la actividad natural. La muerte del Planeta depende de las fluctuaciones del Universo, la vida y sobrevivencia de las especies dependen de la sociedad y sus acciones sobre la naturaleza.

Ya Noam Chomsky nos indica en su libro Hegemonía y Supervivencia que:

“Hace unos años, Ernst Mayr, uno de los grandes biólogos contemporáneos, público algunas reflexiones sobre las posibilidades de éxito en la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Estimaba que las perspectivas eran muy pobres. Su raciocinio tenía que ver con el valor adaptativo de la que llamamos ‘inteligencia superior’, en el sentido de la organización intelectual propia del hombre. Mayr calculó el número de especies desde el origen de la vida en alrededor de 50 000 millones, de las cuales solo una ‘alcanzó el tipo de inteligencia necesaria para crear una civilización’. Cosa que se dio hace apenas muy poco, tal vez unos 100 000 mil años atrás. La creencia general es que sólo sobrevivió un pequeño grupo reproductor, del que todos nosotros descendemos.

         Mayr planteó que la selección tal vez no propicia la organización intelectual de tipo humano. La historia de la vida en la tierra, escribía, refuta la afirmación de que ‘es mejor ser listo que estúpido’, al menos si se juzga en términos de éxito biológico. Los escarabajos y las bacterias, por ejemplo, son muchísimos más exitosos que los hombres en términos de supervivencia. Asimismo, Mayr hizo la más bien lúgubre observación de que ‘el promedio de vida de una especie es de unos 100 000 años’.

         Ingresamos ahora en un periodo de la historia humana que podría dar respuesta a la pregunta de si es mejor ser listo que estúpido. La perspectiva más esperanzadora está en que la pregunta no tenga respuesta. Si obtiene una respuesta terminante, esa respuesta solo puede ser que los humanos fueron algo así como un ‘error biológico’, habiendo utilizado sus 100 000 años asignados para aniquilarse entre ellos y de paso acabar con todo lo demás.

Sin duda alguna, la especie humana ha desarrollado la capacidad de hacer precisamente esto; y un hipotético observador extraterrestre bien podría concluir  que los humanos han dado prueba de esta capacidad a lo largo de la historia, de manera dramática en los últimos cien años, con su ataque contra el ambiente que sustenta la vida, contra la diversidad de organismos más complejos y con un frío y deliberado salvajismo, también contra sus semejantes.”





[1] Dicho de una persona: Vivir después de la muerte de otra o después de un determinado suceso. Vivir con escasos medios o en condiciones adversas.
[2] Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee.

jueves, 23 de febrero de 2012



Mi abuela Emilia (Vamos al calvario)



Por Manuel Poroj



Yo aprendí el comunismo
no en la universidad,
ni en los libros,
ni en las discusiones de las elites intelectuales.

No lo aprendí en los discursos
ni mucho menos
con Marx, Lenin, Fidel y el Che
Ni con los versos bellos de Saramago y Mario Monteforte Toledo
Muchos menos de Tomas de Aquino
y Jesucristo.

Lo aprendi de mi abuela:
en la época de la siembra,
en el tajen*,
en el Xalolelo,
en la Tapixca,
en la sonrisa de ella
cuando después del trabajo en comunidad
me decía: jo pa’ cho' kalwar**.

De donde no aprendí, únicamente me hicieron recordarla, a ella:
que a muerto,
y que quiere vivir con su ejemplo.

De donde no aprendí no pudieron descifrarla.

*Surqueado
**Vamos al calvario

lunes, 23 de enero de 2012



The Beatles y las deidades
Si tomáramos el poder, tendríamos la tarea de limpiarla de burguesía y de mantener a la gente en un estado mental revolucionario.” 


Una de las frases más populares y discutidas en el Mundo de la Música y en general en todos los espacios de discusión y critica humana, ha sido la declaración de John Lennon cuando pronuncio que: "Los Beatles son más populares que Jesucristo". Sin embargo, cuando John Lennon dijo que: “Si tomáramos el poder, tendríamos la tarea de limpiarla de burguesía y de mantener a la gente en un estado mental revolucionario.” Ni siguiera se discutió. Júzguelo usted mismo.

Cuadro 1
"Los Beatles son más populares que Jesucristo".
Si tomáramos el poder, tendríamos la tarea de limpiarla de burguesía y de mantener a la gente en un estado mental revolucionario.” 
23/01/12


Fuente: Elaboración propia con datos de FB.

Si tomamos en cuenta la redes social cuyas sigla son FB, The Beatles, tienen mas de 24 millones de fans, si tomamos cuatro paginas que tratan de Jesucristo se suman mas de 19 millones de fans y si sumamos las paginas que traten de dios, tienen mas de 7 millones de fans. Si sumamos las cuatro paginas destinadas a Jesucristo y la dos de dios, tienen mas de 26 millones, superior a una sola pagina de los Beatles. Pero si sumamos la pagina dedicada a John Lennon, le supera en 4 millones. Esto implicaría que las dos paginas dedicadas a los Beatles (The Beatles y John Lennon) en contraposición a las seis paginas dedicada a la deidad cristiana (cuatro de Jesucristo y dos de dios) tiene mas fans. Entonces será cierto que ¿"Los Beatles son más populares que Jesucristo"? Tal ves no por su música sino también por la conciencia que implicaba ser músico en plena guerra fría. 

Pruebas:

Anexos.

Jesús tiene mas fans que cualquiera, Vamos a demostrarlo



Jesuscristo 


Jesus Christ





Dios



Jesus Daily




Dios Es Bueno




The Beatles


John Lennon



miércoles, 4 de enero de 2012

Momostenango: Pobreza moderna

Manuel Poroj

Mi reciente viaje a Momostenango, Totonicapán me puso a discernir sobre si el "provincialismo no es un fenómeno de distancia o de descentralización sino un estado de conciencia, una manera de vivir, una mentalidad de siglos”. (Monteforte Toledo, M. 1953: 146).

La cultura de mi comunidad ha cambiado al consumo desmedido, a una comunidad modernizada en el subdesarrollo. Momostenango, un municipio que entra en la modernidad con un agudo subdesarrollo que se profundiza. Ejemplo de ello es la dependencia económica a productos foráneos consumidos dentro de la comunidad. Si se pudiera realizar el cálculo de la balanza comercial del municipio, se vería que el déficit comercial es impresionante. Por lo que se aseguraría que Momostenango es un parasito dentro de la economía Guatemalteca, dependiente a otras economías y comunidades que rigen su devenir a una aldea global paupérrima. Su actividad principal, el comercio: actividad que acelera la circulación del capital, recae en el consumo, la producción es insignificante y posiblemente de autoconsumo mísero. El uso desmedido de productos foráneos en el municipio, inclusive el consumo de productos nacionales quedaría rezagado, ante el consumo de productos extranjeros. La cultura consumista ha penetrado en la mentalidad de los pobladores, agudizando su egoísmo, envidia y los peores monstruos del individualismo: la avaricia y la ceguera mental sobre su situación y necesidad comunal. Las costumbres y tradiciones se han desmejorado y modernizado al punto de presentar el escaso conocimiento de la esencia de las misma, el comunitarismo indígena. El Mercado, como institución reguladora de precios y devastadora de poblaciones dentro del capitalismo, se apodero de la mentalidad de los habitantes, jóvenes, niños y niñas, mujeres y hombres, al caso paradigmático de ocultar el museo de la cultura momostecas y transformarla en un bazar de exposición de mercancías plásticas, baratijas inservibles Made in “chaina”, productos mexicanos y, consumo y más consumo de productos superfluos dentro de la casa de la cultura municipal. Todo esto dentro de las mismas instituciones públicas del municipio con orden estricta del alcalde edil. La mentalidad de siglos se ha modernizado y matiza a su cultura en subcultura.

Existe el principio que reza que la cultura es dinámica, este se cumple en Momostenango, a un estado  involucionado que deshumaniza al momosteco, a un estado de desaparición de su identidad y de su económica productiva a la actividad del consumismo voraz de sus habitantes. Mientras, las personas momostecas (longevidad, adultez, juventud y niñez) siguen con la misma desnutrición, misma falta de educación formal y presentando la vista folklorista de casitas de adobe, teja o lamina con piso de tierra a los pocos visitantes externos, que no es comparable con las actuales vivienda de las autoridades ediles y legislativas que viven en la comunidad.[1] La población se encuentra en una especie de letargo o hipnosis fetichista de la mercancía superflua e innecesaria para sus vidas, adorando al jehová de la ropa de moda, al santo del celular más caro, al ajaw del consumo desmedido de pirotécnicos antes de satisfacer sus necesidades primarias y a crear cofradías desorganizadas de consumo irracional.

En un municipio en donde la compra de una piña se realiza a un precio exorbitante, y la producción es escasa, es necesario que ésta se diversifique y que su población persiga el crecimiento intelectual para mejorar sus condiciones de vida paupérrima que ellos mismos ignoran. Esta será la nueva meta que tendrá que romper el alcalde edil que entra en turno, velar por la producción de productos ventajosos para su economía y el crecimiento intelectual de sus habitantes: generar una explosión intelectual. Su tarea no es de despertarlos y ser el hipnotista que cuente a tres, sino de crear las condiciones para que amanezca y el Sol del desarrollo despierta las mentes de los niños y niñas momostecas a una mayor participación ciudadana consciente a favor de su comunidad. Su apoyo debe ser a los niños y niñas en la educación, la salud, la desnutrición y la cultura y no a seguir otorgando favores políticos a sus patrocinadores de campaña. Debe ser por Momostenango y no por su partido.


[1] Las casitas de adobe en los alrededores pero en los perímetros cercanos a la zona central “urbanizada”, ostenta grandes construcciones que tratan de mostrar una riqueza imaginaria, casas que  más bien parecen edificios mal construidos son en su mayoría quienes se muestran despampanantes al ingresar al centro de Momostenango. Pobreza cultural, ignorancia presunciosa y falta de identidad que se evidencia en cada una de sus cuadras.